Hoy, 1° de abril, marco en mi corazón una fecha profundamente significativa: junto a mi amada esposa, Adriana Garnica, celebramos 11 años de matrimonio.
En apenas dos días más, el 3 de abril, conmemoraremos también 11 años desde que decidimos consagrar nuestra unión delante de Dios, en nuestra iglesia, ese lugar sagrado que ha sido testigo silencioso pero firme de cada etapa de nuestro camino.
No ha sido una historia sencilla.
Hemos atravesado valles, enfrentado pruebas que pusieron a prueba nuestras fuerzas y vivido momentos donde humanamente parecía imposible continuar.
Sin embargo, en cada uno de esos escenarios, la fidelidad de Dios se hizo innegable.
Su mano nos sostuvo cuando flaqueábamos, su misericordia nos levantó cuando caíamos y su gracia, constante e inmerecida, sigue siendo el fundamento sólido sobre el cual edificamos nuestro hogar.
“Hasta aquí nos ayudó Jehová” (1 Samuel 7:12).
Esta no es solo una declaración bíblica; es el testimonio vivo de nuestra historia.
Este año, además, nuestro aniversario adquiere un significado aún más profundo.
Nos encuentra en un contexto especial: la Convención Anual de nuestra iglesia, del 2 al 5 de abril.
Celebramos en medio de una atmósfera espiritual, buscando el rostro de Dios, renovando nuestras fuerzas y reafirmando nuestro compromiso bajo su presencia.
No existe mejor lugar para celebrar que allí donde Dios nos llama a estar.
Y como si fuera poco, el 3 de abril también marca la fundación de la provincia de Corrientes, mi tierra de origen.
Lejos de verlo como una coincidencia, lo interpreto como una señal: Dios ordena los tiempos, entrelaza historias y da propósito a cada paso que damos.
Hoy elevo mi voz con gratitud.
Gracias, Señor, por estos 11 años. Por sostener lo que Tú mismo permitiste comenzar.
Por no soltarnos en medio de las tormentas.
Por guiarnos, aún cuando no veíamos el camino con claridad.
Y con fe, declaro tu promesa:
“El que comenzó en nosotros la buena obra, la perfeccionará” (Filipenses 1:6).
Feliz aniversario, mi amada Adriana.
Seguimos caminando juntos, no por nuestra fuerza, sino sostenidos por la gracia perfecta de Dios.
— Walter David Miño
Blog oficial de Walter David Miño. Comparto reflexiones cristianas, mensajes de fe, devocionales y contenido que edifica y restaura vidas a través de la palabra de Dios.

Comentarios