Mi primera experiencia viajando fuera de Argentina: un paso de fe hacia Bolivia
Hay momentos en la vida que quedan grabados para siempre. Para muchas personas, viajar al extranjero puede ser algo habitual; para mí, representa el cumplimiento de un sueño, una puerta abierta por Dios y una nueva etapa en mi camino personal y espiritual.
Dentro de muy poco tendré la bendición de salir por primera vez de Argentina para viajar a Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, donde participaré del Congreso Sudamericano de mi iglesia. La confirmación del viaje, junto con la emisión de los pasajes aéreos, marcó oficialmente el comienzo de esta experiencia tan especial.
Más allá del destino, este viaje tiene un significado profundo. No se trata solamente de cruzar una frontera o conocer otro país; representa ver cómo Dios abre puertas que en otro tiempo parecían inalcanzables.
Durante muchos años jamás imaginé vivir algo así. Hoy puedo decir con gratitud que, cuando caminamos de la mano del Señor, Él nos lleva mucho más lejos de lo que alguna vez soñamos.
Un viaje que también habla de fe
Este primer viaje internacional no lo vivo solamente como una experiencia personal. Lo vivo como un paso de fe, una oportunidad de crecimiento espiritual y un testimonio de la fidelidad de Dios en mi vida.
También será una oportunidad para conocer una nueva cultura, compartir con hermanos de distintos países, aprender, crecer espiritualmente y fortalecer la fe junto a miles de creyentes que se reunirán con un mismo propósito: adorar a Dios.
Viajar siempre deja enseñanzas, pero estoy convencido de que este viaje dejará algo aún más profundo: recuerdos imborrables, nuevas amistades y una experiencia que marcará una nueva etapa en mi camino.
Cuando Dios abre puertas
A veces pensamos que nuestros límites son el final del camino, pero Dios demuestra que pueden ser apenas el comienzo de una nueva historia.
“Encomienda a Jehová tu camino, confía en Él, y Él hará.”
Salmo 37:5
Esta palabra acompaña mi corazón en este tiempo. Me recuerda que cada paso entregado a Dios tiene sentido, aun cuando al principio no entendamos todo el proceso.
Una experiencia para compartir
Quiero compartir esta experiencia a través de este espacio para que quienes acompañan el proyecto Heridas con Propósito | Walter Mino puedan vivir, paso a paso, cada momento de esta nueva etapa.
Espero traer no solo fotografías y recuerdos, sino también reflexiones, aprendizajes y testimonios que puedan inspirar a otros a creer que Dios todavía abre puertas, restaura caminos y transforma procesos en propósito.
Este será mi primer viaje internacional, pero deseo que sea el primero de muchos momentos en los que pueda seguir compartiendo cómo Dios transforma cada experiencia en una oportunidad para crecer, servir y dar testimonio de su amor.
Una reflexión final
Hay sueños que parecen lejanos, pero cuando Dios abre una puerta, lo que parecía imposible comienza a tomar forma.
Hoy miro este viaje con gratitud, humildad y expectativa. No lo vivo como un logro personal, sino como una muestra más de que Dios sigue trabajando en la vida de quienes confían en Él.
Con gratitud a Dios,
Walter Mino
Heridas con Propósito
Transformando heridas en propósito
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Pregunta para reflexionar:
¿Alguna vez viviste una experiencia que sentiste como una puerta abierta por Dios?
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