Hoy, 1° de abril, marco en mi corazón una fecha profundamente significativa: junto a mi amada esposa, Adriana Garnica, celebramos 11 años de matrimonio. En apenas dos días más, el 3 de abril, conmemoraremos también 11 años desde que decidimos consagrar nuestra unión delante de Dios, en nuestra iglesia, ese lugar sagrado que ha sido testigo silencioso pero firme de cada etapa de nuestro camino. No ha sido una historia sencilla. Hemos atravesado valles, enfrentado pruebas que pusieron a prueba nuestras fuerzas y vivido momentos donde humanamente parecía imposible continuar. Sin embargo, en cada uno de esos escenarios, la fidelidad de Dios se hizo innegable. Su mano nos sostuvo cuando flaqueábamos, su misericordia nos levantó cuando caíamos y su gracia, constante e inmerecida, sigue siendo el fundamento sólido sobre el cual edificamos nuestro hogar. “Hasta aquí nos ayudó Jehová” (1 Samuel 7:12). Esta no es solo una declaración bíblica; es el testimonio vivo de nuestra historia. Es...
Hay momentos en la vida que lo cambian todo. Decisiones, encuentros, experiencias… pero hay uno en particular que marcó un antes y un después en mi historia. Hoy quiero compartir con vos no solo un testimonio, sino una realidad: Dios transforma vidas. Antes de Cristo: una vida sin dirección Quiero empezar siendo completamente honesto. Antes de conocer a Cristo, mi vida era un caos. Era una persona difícil: soberbio, egoísta, orgulloso y muchas veces hiriente con mis palabras. La convivencia conmigo no era fácil, y mi interior estaba lejos de la paz. Pero aunque yo no lo sabía, Dios ya estaba obrando. El día que todo comenzó El 17 de mayo de 2012 llegué por primera vez a una iglesia. No fue por convicción profunda, sino por curiosidad. Dos personas me hablaron del amor de Cristo y acepté la invitación sin imaginar lo que vendría. Ese día no cambió todo de inmediato… pero Dios empezó a trabajar en mi corazón. Sentí algo distinto: paz, amor, aceptación. Un ambiente que nunca an...