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<p><strong>Serie: Guerras, terremotos y los últimos tiempos — Parte 1 de 4</strong></p>
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Basta con mirar las noticias para encontrarnos con conflictos entre naciones,
amenazas, enfrentamientos armados, ciudades destruidas y familias obligadas
a abandonar sus hogares.
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Frente a este panorama surge una pregunta que muchas personas se hacen:
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<p><strong>¿Estamos viviendo los últimos tiempos?</strong></p>
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Para responder, no debemos comenzar por las noticias, las redes sociales
ni las opiniones personales. Debemos comenzar por la <strong>Palabra de Dios</strong>.
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<h2>Jesús habló de guerras y rumores de guerras</h2>
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En Mateo 24, los discípulos le preguntaron a Jesús acerca de las señales
relacionadas con los acontecimientos futuros.
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<blockquote>
“Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis,
porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin.”
<br><strong>Mateo 24:6</strong>
</blockquote>
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Jesús no ocultó que existirían tiempos difíciles.
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Él habló claramente de <strong>guerras y rumores de guerras</strong>.
Pero junto con esa advertencia dejó dos expresiones que debemos observar:
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<strong>“Mirad que no os turbéis”</strong>
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<p>y</p>
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<strong>“Aún no es el fin.”</strong>
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Estas palabras son fundamentales para comprender correctamente este pasaje.
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<h2>La Biblia no nos llama a vivir dominados por el miedo</h2>
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Cuando escuchamos acerca de guerras, conflictos o amenazas entre países,
es natural que podamos sentir preocupación.
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Sin embargo, Jesús dijo:
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<blockquote>
“Mirad que no os turbéis.”
<br><strong>Mateo 24:6</strong>
</blockquote>
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Esto no significa ignorar lo que sucede.
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Tampoco significa que el sufrimiento de millones de personas no sea importante.
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Significa que el creyente no debe permitir que el miedo gobierne su corazón.
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Nuestra seguridad final no está en los gobiernos, los ejércitos,
las economías ni las decisiones de los hombres.
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Nuestra confianza está en Dios.
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<blockquote>
“Dios es nuestro amparo y fortaleza,
nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.”
<br><strong>Salmos 46:1</strong>
</blockquote>
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El mundo puede atravesar momentos de incertidumbre,
pero Dios continúa teniendo el control.
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<h2>Nación contra nación y reino contra reino</h2>
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Jesús continuó diciendo:
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<blockquote>
“Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino.”
<br><strong>Mateo 24:7</strong>
</blockquote>
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A lo largo de la historia hemos visto guerras entre pueblos,
naciones y gobiernos.
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Incluso en nuestros días existen regiones del mundo donde miles de personas
viven bajo amenazas, bombardeos, desplazamientos y pérdidas familiares.
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Pero debemos tener cuidado de no cometer un error:
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<strong>
La Biblia no nos autoriza a tomar cada guerra individual y declarar
automáticamente que el fin llegará inmediatamente.
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Jesús mismo agregó:
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<blockquote>
“Pero aún no es el fin.”
<br><strong>Mateo 24:6</strong>
</blockquote>
<h2>¿Qué significa entonces observar estas cosas?</h2>
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Significa que debemos vivir espiritualmente despiertos.
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No se trata de intentar descubrir una fecha.
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Se trata de examinar nuestra propia vida.
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Jesús dijo:
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<blockquote>
“Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.”
<br><strong>Mateo 24:42</strong>
</blockquote>
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La pregunta principal no debería ser:
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<p><strong>“¿Cuándo será el fin?”</strong></p>
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La pregunta debería ser:
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<p><strong>“¿Cómo está hoy mi relación con Dios?”</strong></p>
<h2>También existen guerras dentro del corazón</h2>
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Cuando hablamos de guerras pensamos inmediatamente en ejércitos,
armas y enfrentamientos entre países.
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Pero existen otras batallas que muchas veces nadie puede ver.
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Hay personas atravesando conflictos familiares.
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Otras están luchando contra pensamientos que no les permiten descansar.
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Algunos viven enfrentamientos dentro de su matrimonio.
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Otros luchan espiritualmente contra hábitos, tentaciones,
resentimientos o heridas del pasado.
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La Biblia también habla de una lucha espiritual.
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<blockquote>
“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne,
sino contra principados, contra potestades,
contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo,
contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”
<br><strong>Efesios 6:12</strong>
</blockquote>
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Por eso necesitamos algo más que soluciones humanas.
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Necesitamos permanecer cerca de Dios.
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<h2>La verdadera paz está en Cristo</h2>
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El mundo busca permanentemente la paz.
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Se realizan acuerdos, reuniones y negociaciones.
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Sin embargo, la paz humana puede ser frágil.
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Jesús ofreció una paz diferente:
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<blockquote>
“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da.
No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.”
<br><strong>Juan 14:27</strong>
</blockquote>
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Esta paz no significa ausencia completa de problemas.
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Significa que aun atravesando dificultades podemos tener nuestra confianza
puesta en el Señor.
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<h2>Los últimos tiempos deben llevarnos a estar preparados</h2>
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Cuando la Biblia habla de acontecimientos futuros,
el propósito no es alimentar curiosidad ni producir pánico.
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El propósito es despertar nuestra conciencia espiritual.
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Jesús dijo:
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<blockquote>
“Por tanto, también vosotros estad preparados;
porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.”
<br><strong>Mateo 24:44</strong>
</blockquote>
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Estar preparado significa vivir nuestra fe cada día.
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Significa orar.
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Leer la Palabra.
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Perdonar.
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Pedir perdón.
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Abandonar aquello que sabemos que nos aleja de Dios.
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Y mantener nuestra relación con Jesucristo.
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<h2>Hay una buena noticia</h2>
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Hablar de los últimos tiempos no significa terminar con un mensaje de miedo.
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El Evangelio siempre nos lleva a una buena noticia.
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<strong>Todavía hay oportunidad.</strong>
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Mientras tenemos vida podemos acercarnos a Dios.
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Si nos hemos apartado, podemos regresar.
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Si hemos pecado, podemos arrepentirnos.
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Si nunca hemos entregado nuestra vida a Cristo,
hoy podemos comenzar una relación con Él.
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<blockquote>
“El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza,
sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca,
sino que todos procedan al arrepentimiento.”
<br><strong>2 Pedro 3:9</strong>
</blockquote>
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La paciencia de Dios también es una oportunidad.
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No sabemos cuánto tiempo tenemos por delante,
pero sabemos que hoy podemos buscarlo.
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<h2>Una pregunta para nuestra vida</h2>
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Tal vez seguimos mirando las guerras del mundo,
pero Dios quiere que primero observemos nuestra propia condición espiritual.
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¿Estamos preparados?
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¿Cómo está nuestra relación con Dios?
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¿Hay algo que necesitamos corregir?
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¿Necesitamos reconciliarnos con alguien?
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¿Nos hemos alejado del Señor?
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Las palabras de Jesús permanecen vigentes:
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<blockquote>
“Mirad que no os turbéis.”
<br><strong>Mateo 24:6</strong>
</blockquote>
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No vivamos aterrorizados.
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<strong>Vivamos preparados.</strong>
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<strong>Próxima publicación — Parte 2:</strong>
Terremotos, temblores y tsunamis: qué son y qué nos enseñan a la luz de la Biblia.
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<em>
Serie: Guerras, terremotos y los últimos tiempos.
Reflexiones bíblicas para comprender los acontecimientos sin miedo
y mantener nuestra mirada puesta en Jesucristo.
</em>
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