Hay momentos en la vida que dejan marcas profundas.
Situaciones que duelen, enseñan y transforman.
A veces no entendemos por qué vivimos ciertas cosas, hasta que con el tiempo descubrimos que también pueden tener un propósito.
Durante este tiempo trabajé en un proyecto muy personal, nacido desde la verdad, la fe y la superación.
Muy pronto voy a compartir más detalles de una historia real que puede tocar muchas vidas.
Gracias a cada persona que acompaña este camino.
Lo vivido también puede convertirse en mensaje.
Hay momentos en la vida que lo cambian todo. Decisiones, encuentros, experiencias… pero hay uno en particular que marcó un antes y un después en mi historia. Hoy quiero compartir con vos no solo un testimonio, sino una realidad: Dios transforma vidas. Antes de Cristo: una vida sin dirección Quiero empezar siendo completamente honesto. Antes de conocer a Cristo, mi vida era un caos. Era una persona difícil: soberbio, egoísta, orgulloso y muchas veces hiriente con mis palabras. La convivencia conmigo no era fácil, y mi interior estaba lejos de la paz. Pero aunque yo no lo sabía, Dios ya estaba obrando. El día que todo comenzó El 17 de mayo de 2012 llegué por primera vez a una iglesia. No fue por convicción profunda, sino por curiosidad. Dos personas me hablaron del amor de Cristo y acepté la invitación sin imaginar lo que vendría. Ese día no cambió todo de inmediato… pero Dios empezó a trabajar en mi corazón. Sentí algo distinto: paz, amor, aceptación. Un ambiente que nunca an...

Comentarios