Durante mucho tiempo escuché muchas cosas sobre mí.
Preguntas, opiniones, interpretaciones… algunas correctas, otras no.
Pero en medio de todo eso entendí algo importante:
no soy lo que dicen, soy lo que decido construir.
Antes de perder tiempo en distracciones, empecé a pensar en algo distinto:
¿cómo puedo transformar mi experiencia en algo positivo para otros?
Porque hay muchas personas que están mal, que necesitan apoyo, una palabra, alguien que no desaparezca cuando más se lo necesita.
No soy psicólogo, ni pastor, ni pretendo ser perfecto.
Soy una persona que aprendió a observar, escuchar y tomar decisiones.
Con aciertos y errores, pero siempre avanzando.
Ese proceso de transformación es el que dio origen a mi libro:
📘 De las heridas al propósito
Una historia real sobre cambio, fe y reconstrucción personal.
🔗 https://www.amazon.es/dp/B0GXLD7V2Z
Porque al final, todos podemos ser mejores… si decidimos intentarlo.
Hay momentos en la vida que lo cambian todo. Decisiones, encuentros, experiencias… pero hay uno en particular que marcó un antes y un después en mi historia. Hoy quiero compartir con vos no solo un testimonio, sino una realidad: Dios transforma vidas. Antes de Cristo: una vida sin dirección Quiero empezar siendo completamente honesto. Antes de conocer a Cristo, mi vida era un caos. Era una persona difícil: soberbio, egoísta, orgulloso y muchas veces hiriente con mis palabras. La convivencia conmigo no era fácil, y mi interior estaba lejos de la paz. Pero aunque yo no lo sabía, Dios ya estaba obrando. El día que todo comenzó El 17 de mayo de 2012 llegué por primera vez a una iglesia. No fue por convicción profunda, sino por curiosidad. Dos personas me hablaron del amor de Cristo y acepté la invitación sin imaginar lo que vendría. Ese día no cambió todo de inmediato… pero Dios empezó a trabajar en mi corazón. Sentí algo distinto: paz, amor, aceptación. Un ambiente que nunca an...
Comentarios