Ir al contenido principal

Tiempo de Meditacion


La Palabra de Dios es esencial para la vida de cada creyente.
Me pregunto, ¿Qué fuere de nosotros si no tuviéramos su Palabra?
¿A dónde correríamos sin su Palabra? He llegado a ver que al trascurrir más los años he llegado a apreciar y amar más su Palabra en mí.
Cada día al levantarme mi oración es que el Salmo 19:10 se haga más real en mi vida, “Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; Y dulces más que miel, y que la que destila del panal.”
Hoy más que nunca creo que debería haber una hambre y anhelo por su Palabra en nuestras vidas.
Que logremos posicionar su palabra en primer lugar en nuestra agenda de prioridades.
Hay que recordarnos esta mañana de las palabras de nuestro Señor Jesucristo, “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4).
Hay algo más importante que el alimento físico y la vida que vivimos en este mundo. ¡Su Palabra! En estos tiempos donde hay tantas cosas que logran robar nuestro tiempo y atención debemos tener mucho cuidado de llegar al punto donde no hay lugar para su Palabra en nuestros corazones.
Es triste pero no podemos negar que hay cosas que pueden ahogar su Palabra en nuestros corazones, “pero los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa” (Marcos 4:19).
Vivimos en un mundo donde existe una inmensa cantidad de medios de recreación y entretenimiento.  
Hoy más que nunca corremos el peligro de abandonar  y poner un lado la Biblia por otras cosas que en verdad nunca llenaran el vacío que tenemos.
Cosas que nunca nos darán la paz, seguridad y fe para el mañana.
En este año 2015 no podemos cometer el error de bajo estimar el tiempo que pasamos leyendo y alimentándonos con la Palabra de Dios.
Mi oración es que nos determinemos a mantener la disciplina diaria de tomar un tiempo de calidad en oración y leyendo la Biblia.
Mi oración es que estos palabras logren dar fruto en los corazones de aquellos que toman el tiempo para leerlos.
Que juntos logremos leer la Biblia por completo en este año 2015.
¡Solo haciendo esto podremos ver a Cristo exaltado en nuestras vidas!
Por ultimo oremos que Amos 8:11 se haga real en nuestros días, “He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová.”
¡Señor danos esta hambre! Deseamos ser saciados por tu Palabra.
Porque sabemos que es la Palabra que hará su obra en nosotros en este año 2015.
Su Palabra nunca regresara vacía, ella hará su obra.
Penetrara lo más profundo de nuestro ser y seremos transformados por ella.
Jeremías 23:29— 29 ¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra?
Efesios 5:26  — 26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra,
Efesios 6:17  — 17 Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios;
1 Pedro 1:23 — 23 siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.
Salmos 119:89 — 89 Para siempre, oh Jehová, Permanece tu palabra en los cielos.
Juan 6:63  — 63 El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.
Romanos 10:17  — 17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
Isaías 40:8  — 8 Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un cambio que marcó mi vida: de un corazón herido a una vida transformada por Dios

Hay momentos en la vida que lo cambian todo. Decisiones, encuentros, experiencias… pero hay uno en particular que marcó un antes y un después en mi historia. Hoy quiero compartir con vos no solo un testimonio, sino una realidad: Dios transforma vidas. Antes de Cristo: una vida sin dirección Quiero empezar siendo completamente honesto. Antes de conocer a Cristo, mi vida era un caos. Era una persona difícil: soberbio, egoísta, orgulloso y muchas veces hiriente con mis palabras. La convivencia conmigo no era fácil, y mi interior estaba lejos de la paz. Pero aunque yo no lo sabía, Dios ya estaba obrando. El día que todo comenzó El 17 de mayo de 2012 llegué por primera vez a una iglesia. No fue por convicción profunda, sino por curiosidad. Dos personas me hablaron del amor de Cristo y acepté la invitación sin imaginar lo que vendría. Ese día no cambió todo de inmediato… pero Dios empezó a trabajar en mi corazón. Sentí algo distinto: paz, amor, aceptación. Un ambiente que nunca an...

¿Qué harías si te quedara poco tiempo de vida? Una reflexión que no podés ignorar

Vivimos como si el mañana estuviera garantizado. Hacemos planes, postergamos decisiones, dejamos palabras sin decir… y rara vez nos detenemos a pensar en algo incómodo pero real: ¿Qué harías si supieras que te queda poco tiempo de vida? El tiempo: un recurso que no vuelve Muchas veces no valoramos la vida que tenemos. Descuidamos lo importante: las personas que amamos los momentos simples las oportunidades de hacer lo correcto Vivimos con indiferencia, como si siempre hubiera otra oportunidad. Pero la verdad es esta: el tiempo que pasa, no vuelve. Decisiones que destruyen en silencio Cuando alejamos a Dios del centro de nuestra vida, comenzamos a construir sobre bases débiles. Los vicios, las malas compañías, los hábitos incorrectos y una vida superficial pueden parecer inofensivos al principio… pero con el tiempo destruyen todo. Dios no diseñó una vida vacía. Dios pensó en una vida firme, con propósito, con dirección. “Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan lo...

Nunca se olvida a quien se quiere

Solo me queda decirte adiós para toda la vida, aunque toda la vida siga pensando en ti. Cuando te perdimos te lloré con el alma. Podremos amar mucho a alguien, pero jamás le amaremos tanto como le podremos extrañar, después de haber perdido algo que era muy importante y valioso para nosotros. Cuando perdemos a alguien importante en nuestra vida, lo que no se va en lágrimas, se va en suspiros. Despedirse cuando se quiere no duele, duelen todos los momentos que se irán con ese adiós. Extrañamos esas conversaciones sin hablar, esas miradas de comprensión y esos "te quiero" sin decir nada. Hay recuerdos que nunca se borrarán y personas que nunca se olvidarán, aunque lo intentemos. Cómo duele pensar y no tenerlo a nuestro lado, como duele soñar y comprender que nunca mas lo tendremos con nosotros. No hay nada que duela tanto como extrañar a alguien y saber que no podemos hacer nada al respecto. A veces llorar parece de tontos, pero es que a veces las palabras no pueden decir, lo...